Fundación Canaria Orotava
de Historia de la Ciencia

Huellas de una ciencia creativa

La edición de 2003 de la Encyclopaedia Britannica define la Química como la ciencia que estudia las propiedades, composición y estructura de las sustancias, las transformaciones que sufren y la energía que es liberada. Aunque el nacimiento de la Química como disciplina científica se asocia habitualmente con la obra de Lavoisier a finales del siglo XVIII, el interés por conocer y comprender las propiedades, composición y estructura de las sustancias y las transformaciones que sufren ha existido desde el comienzo de la civilización. Sea a través de la manipulación artesanal y el conocimiento puramente empírico derivado del trabajo con metales, la búsqueda de tintes y pigmentos o la elaboración de sustancias medicinales, sea a través de la reflexión filosófica o la especulación mágicoreligiosa acerca de la naturaleza de la materia y la forma de dominarla, la química, o algo muy parecido a ella, ha acompañado al hombre a través de la historia. Tal disparidad de orígenes y enfoques hizo que su evolución fuera compleja, alambicada y a veces caótica y que sólo a finales del siglo XVIII, merced a la obra de Lavoisier y la escuela francesa y, posteriormente, de hombres como Dalton o Berzelius, alcanzara el rigor y la sistematicidad característicos de la ciencia, pero no es menos cierto que todos esos desarrollos anteriores fueron imprescindibles y abrieron el camino que condujo a lo que hoy llamamos Química.

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Portada

  • Autores: Jesús Sánchez Navarro, Miguel Hernández González e Inmaculada Perdomo Reyes
  • Edita: Fundación Canaria Orotava de Historia de la Ciencia
  • Lugar: La Orotava
  • Fecha: 2011